El Canal

El Canal de Aguas Bravas de Sabero-Alejico está situado en el río Esla a su paso por la localidad de Alejico, perteneciente al municipio de Sabero (León). 

La zona, enclavada en la Montaña Oriental Leonesa, ha sido una zona dedicada tradicionalmente a la minería del carbón. Con el cierre de las explotaciones mineras del Valle de Sabero en los años 90, se planteó la necesidad de buscar actividades alternativas en el territorio, entre las cuales se identificó el turismo activo y deportivo, señalando el río Esla entre la salida del pantano de Riaño y Sabero como un escenario privilegiado para las actividades de aguas bravas.

Desde 2006, el Ayuntamiento de Sabero y la Federación de Piragüismo de Castilla y León, con el apoyo de las administraciones locales, regionales y nacionales, han trabajado en la adecuación y promoción del Canal de Aguas Bravas de Sabero-Alejico para la realización de actividades de turismo activo y deportivo.

El Canal de Aguas Bravas de Sabero-Alejico está situado en el río Esla a su paso por la localidad de Alejico, perteneciente al municipio de Sabero (León). 

La zona, enclavada en la Montaña Oriental Leonesa, ha sido una zona dedicada tradicionalmente a la minería del carbón. Con el cierre de las explotaciones mineras del Valle de Sabero en los años 90, se planteó la necesidad de buscar actividades alternativas en el territorio, entre las cuales se identificó el turismo activo y deportivo, señalando el río Esla entre la salida del pantano de Riaño y Sabero como un escenario privilegiado para las actividades de aguas bravas.

Desde 2006, el Ayuntamiento de Sabero y la Federación de Piragüismo de Castilla y León, con el apoyo de las administraciones locales, regionales y nacionales, han trabajado en la adecuación y promoción del Canal de Aguas Bravas de Sabero-Alejico para la realización de actividades de turismo activo y deportivo.

Desde el comienzo de su andadura,el canal ha acogido:

Desde el comienzo de su andadura,

el canal ha acogido:

Valle de Sabero

Antiguamente conocido como el Valle de San Pedro, el valle y el pueblo de Sabero adopta dicha donomiacion, como muchos otros pueblos, por la fusión y transformación del nombre primitivo llegando incluso a denominarse a  partir del siglo XV «La villa de San Pedro Apóstol de Valdesabero».

 

Las tribus celtas dejaron su impronta en la localidad y prueba de ello es que en la zona se nan encontrado lápidas vadinienses. Otra prueba de su presencia en la zona es el castro de Vegamediana, considerado como uno de los mas ricos de la época de los celtas. Tambien existen en la zona vestigios de los romanos, medievales…además de otros castros, uno de ellos denominado precisamente El Castro, entre Sahelices y Sabero, y el Castro Pelagii, en el triángulo de las localidades de Valdoré, Sahelices y Sabero, así como otros en la localidad de Sotillos.

 

De la localidad de Sabero se acreditan documentalmente datos desde la Edad Media. Durante esta época Sabero alojó el castillo de Aquilare una  fortaleza que dio nombre al territorio del Condado. Existen muchas dudas sobre su ubicación aunque los últimos estudios han decretado que esta edificación estuvo emplazada en la Peña del Castillo de Sabero.

 

El valle obtuvo gran relevancia  gracias a la minería de hierro y carbón, que fue la actividad que dio esplendor económico al municipio de Sabero y su cuenca ya en el siglo XX. 

El Río Esla

Se trata de uno de los ríos más relevantes del noroeste español y, además, es el afluente más caudaloso del Duero. Su nacimiento se ubica en la Cordillera Cantábrica, concretamente, en el paraje natural de Valle de Valdosín, en el límite entre León y Asturias.

El río Esla cuenta con una longitud de más de 287 km y recorre de norte a sur las provincias de León y Zamora. Los romanos que habitaron Hispania lo denominaron como Astura, de hecho es este río al que los asturianos deben el nombre de su región, que en tiempos romanos se extendía por buena parte de lo que hoy constituye la provincia de León.

El Esla cuenta en total con seis afluentes. Por la derecha recibe las aguas del Porma, Bernesga, Órbigo, Tera y Aliste; por la izquierda le llega el caudal proveniente del río Cea. El Esla desemboca poco después de la presa de Ricobayo, a la altura del municipio de Ricobayo de Alba, no sin antes haber recorrido algunos de los enclaves naturales más importantes de nuestro país.

Entre los parajes que el Esla atraviesa a su paso es posible mencionar solo a modo de ejemplo el Parque Regional de los Picos de Europa, donde se encuentra su nacimiento; la Reserva Natural de Lagunas de Villafáfila; el Parque Natural de los Arribes del Duero o el Parque Natural del Lago de Sanabria.